Un
estudio considera que el proyecto de Oiangu conlleva efectos "moderados"
Diario de Gipuzkoa, 2006.10.23. La evaluación
de las consecuencias ambientales aconseja "medidas compensatorias" y
una "revisión arqueológica" El estudio
sobre el impacto ambiental del proyecto de reordenación
del parque rural de Oiangu de Ordizia advierte de que su puesta
en marcha crearía efectos "moderados" en el
medio natural, cuya magnitud dependerá de las "acciones
concretas" que se lleven a cabo en la adecuación de
cada zona. En este sentido, el documento de evaluación
recomienda la activación de "medidas correctoras" -plantaciones
de árboles, por ejemplo-, así como una "supervisión
arqueológica" para algunas de las zonas incluidas
en la iniciativa.
El Plan Especial de Ordenación de
la conocida zona de esparcimiento de Oiangu, así como el
estudio de impacto ambiental, se encuentran desde la semana pasada
en el Ayuntamiento de Ordizia. Tras su publicación en el
Boletín Oficial de Gipuzkoa, se han abierto 20 días
de exposición pública en las que los ciudadanos
podrán presentar sus alegaciones.
El Plan Especial aprobado por el Ayuntamiento
de Ordizia divide en seis tipos de zonas la superficie de 53,68
hectáreas que conforma el parque rural de Oiangu, basándose
en las distintas funciones que se podrán desempeñar
en cada una de ellas. Desde el Consistorio de la villa ordiziarra
aseguran que la mayoría del área estará destinada
al "ocio y al esparcimiento de la población y al
mantenimiento de los elementos naturales". El proyecto destina
325.000 m2 al sistema de espacios libres y persigue fomentar,
entre otros aspectos, el carácter didáctico del
fenómeno geológico denominado "terraza colgada
del Oria".
golf Los "efectos moderados" percibidos
en el Plan Especial por el estudio de impacto ambiental se centran
en dos de las zonas previstas en el proyecto: el área destinada
al equipamiento comunitario -se prevé construir un campo
de golf, áreas de deporte de aventura y una zona de rugby-
y la destinada a usos terciarios -donde se construirán
edificios auxiliares vinculados a usos recreativos, lúdicos
o deportivos-. Se trata, precisamente, dos de los puntos más
polémicos del proyecto que defiende el Consistorio.
valor arqueológico Parte del área
destinada a equipamientos comunitarios goza de "interés
naturalístico", por lo que su valor deberá respetarse "al
máximo". Asimismo, el documento propone compensar
con plantaciones las afecciones creadas por la asignación
a usos terciarios. Por último, el estudio concluye que
las obras que se realicen en la zona de presunción arqueológica
de Oiangu-Txiki deben contar con "supervisión arqueológica".
El
estudio del proyecto indica que el Plan Especial analizado "a
priori no especifica los usos concretos a desarrollar en cada una
de las zonas". Por lo tanto, considera necesario que el plan
definitivo se acompañe de una nueva evaluación de
las consecuencias que tendría en el medio natural. Asimismo,
el documento insta a que se respete lo "máximo posible" la
fisonomía del entorno.